La lata cacharro

POR: Fernando de Miguel

Antaño, las latas de conserva, sobre todo las de gran formato, no solo eran apreciadas por su contenido sino también por su continente, ya que este servía para los más variados usos: comedero de animales, abrevadero, estante improvisado… Eran tiempos en los que la cultura de reutilizar se imponía al “lo necesito, lo compro”.

Os mostramos un excepcional ejemplo de estas transformaciones que prolongaban la vida de las latas, en este caso sobre la marca Benito González de Laredo.

 

(Para confrontar, también mostramos una lata similar, que ha tenido una vida “menos trabajosa”. Agradecimientos a Fernando de Miguel por querer compartir todo esto con nosotros.)

 

 

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s